``Mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor.``

Albert Einstein

Dimensiones especialmente generosas hacen de este espacio abierto un lugar  de disfrute por excelencia donde el niño arma su propio juego.También la presencia de  juegos especialmente diseñados  dan oportunidad al niño de  trepar, deslizar, escalar, ejercitar así un sinfín de  habilidades motrices. La posibilidad de juegos de carrera, de ronda, rayuelas encuentran el espacio físico ideal para ser puestos en práctica. Plantas, flores, acompañan la estética.

Espacio ideal, también, para que cuando llega el calor, se puedan desplegar juegos de agua.

El jugar al aire libre promueve un relacionamiento con la naturaleza y la naturalidad del juego espontaneo logra sintonías disfrutables con el entorno, ofreciendo múltiples oportunidades de conocer y descubrir todo lo que allí sucede.

Muchas veces y partiendo de la observación se provocan grandes preguntas sobre los seres vivos, su entorno, sus ciclos, etc.