´´El juego es la verdadera actividad que permite al niño alzarse a un nivel superior. No se trata de un activismo superficial e inútil si no de una actividad profunda y fecunda.´´

Wallon, (París 1995)

Este espacio privilegia las actividades lúdicas en un clima de libertad y creación. En el juego hay un reconocimiento de uno mismo y una exploración del entorno, de lo ya conocido y lo que voy a descubrir.

La actividad lúdica tiene un infinito valor para los niños, entrando en relación la interacción de comunicación, expresión y creatividad, es decir de situaciones nuevas y estimulantes integradoras y socioculturales.

En los juegos participa el desarrollo de la imaginación elemento de influencia en la vida subjetiva del niño y la capacidad para su vida futura. En los juegos podemos investigar, experimentar, descubrir, generar conocimiento, soñar, compartir, liberar tensiones, comprenderme y comprender, colaborando en todos los procesos madurativos.

En el juego simbólico el niño se adapta al medio y a la realidad teniendo la posibilidad de transformarla, es un proceso significativo del modelo de la realidad y lo fantástico.

Acompañando al niño/a en su natural lenguaje lúdico, se integran a los juegos de coordinación óculo manual todo aquello que lo acompañe en su etapa de juego simbólico; disfraces, muñecas, rincón de cocina, escobas y palas todo este material dentro de una gran casita. Este material variado promueve y acompaña la asunción de diferentes roles  y tantos otros personajes significativos que rodean la vida del niño/a.

La observación y la participación en el juego permiten al educador acercarse, entender y acompañar al niño/a en aspectos que hacen a su vida emocional.